
Aunque con frecuencia todas las especies del género Peromyscus son mencionadas como ratón venado o ratón de patas blancas, todas la otras especies tienen nombres comunes diferentes, excepto P. maniculatus. El ratón venado es una plaga estructural en áreas rurales, edificios auxiliares de veraneo/vacaciones y estructuras tipo cobertizo, así como las casas suburbanas situadas en las cercanías de los bosques. Tienen importancia médica por ser portadores principales del hantavirus que causa el síndrome pulmonar del hantavirus (HPS por sus siglas en inglés).
Las hembras por lo general tienen 3 a 5 crías por camada (rango 1 a 8). El período de gestación dura 21 a 24 días. Hay 2 a 4 camadas por año y la reproducción ocurre en la primavera. Comienzan a reproducirse a las 5 ó 6 semanas de edad. Su rango de vida es de 2 a 24 meses debido a la gran depredación, pero en cautiverio viven 5 a 8 años.
El ratón venado es de hábitos nocturnos. Sus recorridos están pobremente definidos y con frecuencia utiliza los de otros mamíferos pequeños. Son excelentes trepadores y pueden utilizar las áreas superiores de los edificios, en el exterior, anidan en viejos postes de cercas, cavidades o huecos de los árboles, pilas de troncos, nidos abandonados de aves o ardillas, debajo de las terrazas, o excavan pequeñas madrigueras. En el interior anidan en cajas de almacenamiento, muebles en desuso, huecos o base de los muros, en esquinas estructurales y áreas confinadas como sótanos y áticos, se alimentan de insectos, semillas, nueces, bayas, pequeñas frutas, un hongo subterráneo (Endogone) y otros animales pequeños como ciempiés. Almacenan alimentos para el invierno en troncos huecos y otras áreas protegidas. El ratón venado tiene un rango de vivienda de 0,2 a 1,2 ha. Una población de verano de 25 a 38 por ha se considera alta y tienden a congregarse en invierno.
La exclusión es el mejor método de control. Sellar cualquier agujero de entrada con diámetro de 3 mm con malla de criba. Se debe poner particular atención a cualquier agujero que sea más o menos del diámetro de un lápiz. Si la estructura está deteriorada debido a la falta de mantenimiento y/o a la edad, este tipo de exclusión resulta impráctica, y entonces debe considerarse el trampeo exterior del ratón venado para reducir las probabilidades de invasión.